CONFERENCIA EPISCOPAL
Ayer oí y ví por televisión al obispo portavoz de la Conferencia Espiscopal decir que quienes voten a favor de la reforma de la Ley del Aborto, vivirán en pecado público y por tanto no podrán practicar el sacramento de la comunión. ¡ Qué miedo !
Yo creía que las leyes las aprobaban libremente los legisladores en el Congreso de los Diputados, sin ningún tipo de amenazas; pero parece que la Iglesia católica de este país vive en la época de la Inquisición e intenta coartar esa libertad con este tipo de amenazas; ¡No se les ocurrirá algún día quemar en una hoguera a quienes les lleven la contraria!...
11º Mandamiento: "No votarás lo que a la Iglesia no le conviene".
Señores purpurados: opinen lo que usteden quieran; pero sólo eso, opinen; no amenacen; dejen que hagan las leyes quienes han sido elegidos democráticamente para ese cometido.
EL PP Y EL ALACRANA
Ya hace algunos días que fue liberado el buque Alakrana secuestrado
por piratas somalies. Todos los tripulantes están en sus casas con sus familias sanos y salvos.El PP intenta sacar su "tajada" de este desgraciado suceso como de tantos otros y sigue dando la matraca, incluso en el Parlamento, tachando al Gobierno de inepto y diciendo que todo lo ha hecho mal. Seguro que habrá cometido errores; nadie es perfecto y menos en un caso de esta embergadura. Pero es evidente que no lo ha hecho tan mal cuando en poco más de 40 días ha conseguido liberar a todos los tripulantes y la embarcación, cosa que otros países con quienes nos compara el PP han tardado 3 o hasta 6 meses y en algún caso con víctimas mortales.
Pero una vez acabado felizmente este suceso, lo que me preocupa y mucho, es cómo piensa el partido que podría gobernar este país en el futuro:
En el Parlamento, su portavoz dijo que no debería haberse pagado rescate alguno a los secuestradores y que debería haberse utilizado la fuerza. ¿Se habrían olvidado que estaba en juego la vida de 36 personas?.
Si estas son las maneras de solucionar los problemas que tiene un partido político que aspira a gobernar este país, ¡Qué Dios nos pille confesados!.